Atribución de la vivienda familiar en custodia compartida

Si se establece una custodia compartida ¿a quién se le atribuye la vivienda familiar?

atribución de la vivienda familiar

En lo que respecta a esta consideración, el código civil no señala nada en cuanto a atribución de la vivienda familiar si se trata de la custodia compartida. Si el caso de divorcio es contencioso, este contempla que el uso de la vivienda lo determina el tipo de custodia de los hijos.

Si los cónyuges no entran en acuerdo sobre quién habitará la vivienda familiar, se debe verificar si la custodia de los hijos es exclusiva, entonces la vivienda familiar queda con el progenitor de dicha custodia. Si se trata de una custodia repartida, es decir unos hijos con un padre y los otros con el otro,  será el juez quien decida dicha situación. Y en el caso de que la custodia sea para ambos,  es decir, compartida, el Código Civil no sugiere o estipula nada.

Generalmente se acuden a otros artículos para sustentar dicha situación  en bases legales, tomando en cuenta lo que se dictamina para las custodias repartidas. La diferencia recae en la manera y el tiempo que se le dedican a los hijos.

Para ser específicos, cuando se trata de la guarda y custodia repartida,  uno de los padres se encarga de una parte de los hijos y el otro, de la otra de manera era permanente. Mientras que si ésta es compartida, la custodia está en manos de los dos padres por igual por lo que se evalúan las características preponderantes en los progenitores y sus posibles factores que favorecen  el bienestar de los hijos.

Factores a tomar en cuenta por el juez

Para otorgar el uso de la vivienda familiar en caso de custodia compartida se toma en cuenta como base para una decisión el interés primario del menor, así como cuál de los dos cónyuges tiene más necesidad. Por otra parte, se toman en consideración los recursos económicos de ambos cónyuges, o si con la vivienda primaria se pueden adquirir dos viviendas dignas.

De acuerdo a lo anterior, se derivan cuatro modalidades para atribuir el uso de la vivienda familiar, la primera es otorgarle a los dos cónyuges por periodos, para lo que deben contar con otro domicilio para habitar. La siguiente modalidad consiste en la atribución temporal exclusiva de la vivienda familiar común a un solo progenitor. Y se otorga cuando uno de los padres no tiene las condiciones económicas para tener otro domicilio.

La tercera modalidad se trata de la atribución temporal exclusiva de la vivienda familiar privativa al cónyuge no titular, y se emplea cuando el cónyuge no titular no cuenta con las posibilidades y es el que requiere mayor protección  de los dos.

Por último,  la atribución exclusiva del uso de la vivienda familiar privativa al cónyuge titular, con ello se respetan los derechos de propiedad del progenitor titular de la vivienda, tomando en consideración que el otro progenitor que no es titular, tenga la posibilidad de habitar un domicilio que sea digno durante el periodo de convivencia.

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