¿Cuánto tiempo requiere el trámite de un divorcio?

Posiblemente no sea del agrado de nadie hablar de divorcio ya que tenemos la idea de que el matrimonio es hasta que la muerte nos separe, o más. De igual forma si debe ocurrir, deseamos que esto sea lo más rápido posible, que el papeleo y los trámites terminen pronto y cerrar el capítulo, sobretodo si hay menores de edad en medio.

Es por todo lo anterior que la pregunta obligatoria ante dicha situación, es saber cuánto tiempo se requiere para alcanzar totalmente un divorcio. La respuesta no suele ser sencilla ya que va a depender de varios factores, que son los que darán la pauta para tener idea del tiempo que se necesita, estos podrían ser meses o varios fatídicos años.

Ni el tiempo ni el trámite se pueden controlar,  y a esto se le puede sumar si los cónyuges tienen hijos en común, el tipo de divorcio que han decidido, la liquidación de la sociedad económica y el lugar donde se llevará a cabo dicho acto. Con las recomendaciones que aportamos a continuación, existe la posibilidad de que tu divorcio sea más rápido, dicho consejo está soportado en estadísticas que te servirán de ayuda en cuanto a decisiones se trata.

¿A quién debo acudir para un divorcio?

Es necesario que para realizar dicho trámite acudas a personas especialistas en Derecho de Familia. Ellos son los encargados de velar por los intereses de todos los involucrados, sobretodo si hay menores de edad.

¿Qué opción debo elegir: acuerdo mutuo o contencioso?

Aquí está la clave, según estadísticas y los procedimientos que se llevan a cabo, seleccionar una separación de mutuo acuerdo es más rápida y menos trabajosa ya que requiere de alrededor de tres meses para hacerse efectiva. Las estadísticas arrojaron que hasta el 2016 más del 60% de las separaciones se realizaron por esta vía, mientras que por la vía contenciosa sólo se realizó un cinco por ciento de ellos. Así mismo, solo un dos por ciento tardó más de lo previsto, aún siendo por acuerdo.

En pocas palabras, el divorcio que se realiza bajo conciliación de las dos partes es el que menos trámites requiere, y es tan efectivo como el contencioso, pero más rápido de realizar, siendo este último el menos solicitado. Si bien es cierto que no todas las parejas que se separan lo hacen en buenos términos, lo recomendable es que se sienten, se calmen los ánimos y se trate de actuar de manera ecuánime en función y beneficio de los hijos menores de edad que se tengan en común y en la velocidad estimada para la resolución de tal situación.

Siempre se hace importante las recomendaciones y ayudas que pueda aportar o sugerir un especialista en derecho de familia, tanto para orientar, como para realizar el convenio regulador que será el que se presente ante el juez.

¿Cuánto tiempo se tarda en los juzgados?

Lamentablemente, los juzgados se toman los tiempos que tienen que tomarse y eso nada ni nadie lo puede modificar, razón por la que tu divorcio dependerá de la celeridad con que funcione el tribunal civil que pertenece al municipio donde se introduzca el documento de disolución del matrimonio, que por lo general es el más cercano a tu residencia familiar.

Si el divorcio es por la vía contenciosa, se realizan dos visitas al juzgado: la primera unos meses luego de la introducción del documento y la otra no tiene un tiempo específico, esto a veces requiere de años, sin hacer mención a la cantidad de casos que se encuentran en la misma situación.

Por otra parte, no se pueden hacer de un lado los oficios que podrían ser solicitados como exámenes médicos, psicológicos, psiquiátricos y declaraciones, cuando se trata de una separación contenciosa, haciendo de este un trámite al que no se le ve fin.

¿Divorcio con o sin hijos?

Esta suele ser una situación un tanto delicada cuando se trata de una separación conyugal, y es debido al tiempo que dura dicho trámite. Cuando se presenta una separación o divorcio los más afectados e indefensos son los hijos que haya durante la convivencia matrimonial, los cuales deben vivir el proceso de separación buscando respuestas ante ello.  

La protección y los beneficios que se le pueda brindar a los hijos, siempre será un factor por el que se buscará lo que más convenga para los menores y esto corresponde a los conocedores del tema, abogados y jueces. Tener hijos bajo esta condición de disolución del matrimonio no suele ser algo sencillo, pues conlleva a la inclusión de una serie de cláusulas en el convenio regulador, estas suelen ser: pensión de alimentos, guarda y custodia de los menores y visitas, lo que supone acuerdos más elaborados y complejos que se reflejan en la cantidad de tiempo que amerita el trámite.

Si algunas de las cláusulas establecidas en el acuerdo afecta a los menores, este será desechado y el proceso debe iniciarse de nuevo, haciendo sumamente engorroso el mismo. Una separación contenciosa, requiere de una minuciosa y detallada revisión de cada una de las cláusulas para beneficio de los involucrados. y además cuenta con la opinión de los hijos que suele ser requerida si tienen más de doce años.

Pero si se trata de un matrimonio sin descendencia; estos son resueltos con menos dificultades, lo que no sugiere que no tengan responsabilidades que deban evadir como cónyuges en separación.

Punto crucial: disolución de la sociedad económica del matrimonio

Este no es un trámite obligatorio al momento de presentar la demanda, y para el cual no hay un tiempo estipulado. Si este es redactado al momento del convenio regulador, resulta de gran ayuda en cuanto a tiempo y a ahorro de dinero. Si no se hace en este momento, seguirás manteniendo vínculos con la que para entonces ya será tu ex pareja y como consecuencia de ello no podrás disponer de tus bienes como gustes sin la aprobación de tu ex pareja.

Tomando en cuenta el régimen económico por los especialistas, el papeleo para realizar la ruptura de la sociedad de bienes gananciales se torna bastante complejo pues ello sugiere que todos los derechos, bienes y obligaciones que tuvieron lugar durante la unión matrimonial corresponden a los dos por partes iguales.

Por el contrario, cuando se trata de una separación de bienes y división de lo obtenido durante el matrimonio, esto suele ser más sencillo pero no fácil, y ello se debe a que cada uno tiene la potestad de sus rentas y es dueño de lo que adquirió durante la unión matrimonial.

Dicha contemplación se hace al inicio de las capitulaciones matrimoniales, pero puede ser modificado con el tiempo. Teniendo en claro todos los puntos que beneficien a tu cónyuge y a tus hijos, es recomendable ponerse en manos de personas especializadas en el tema, y de esta forma hacer de la separación o divorcio un acto sin secuelas emocionales.

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