Trámites para una demanda de divorcio

Cuando nos unimos en matrimonio, la idea primordial es encontrarse unidos hasta que la muerte los separe, una frase conocida de manera universal. Pero en algunas oportunidades esto no se hace realidad, lo que conduce directamente a una separación o divorcio.

En nuestro entorno, hemos de encontrar a diversas personas, conocidos, o familiares que se encuentran en dicha situación y que no saben cómo manejarlo ni por dónde comenzar. Un divorcio hace la apertura a muchas dudas, miedos e incertidumbres que posiblemente no facilitan el manejo de la situación.

Entre algunas de las premisas que pueden surgir, encontramos ponerse de acuerdo en la división de los bienes, con los niños y su custodia, ¿que pasará?. Estas son las razones por las que a continuación expondremos los pasos por los que se debe transitar para realizar dicho proceso.

Según la última modificación del Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil introducida por la Ley de Jurisdicción Voluntaria vigente desde el 23 de julio de 2015, establece que existen dos procedimientos de separación y divorcio: uno por la vía judicial que conocemos de manera tradicional y otro por la vía extrajudicial la cual se realiza en determinados casos y que se ejecuta ante notario.

¿Cuál es el precio de una demanda de divorcio?

La inversión en el mismo suele variar, ya que si es de mutuo acuerdo y se realiza de las maneras que se mencionaron anteriormente tiene un precio más módico, que realizar un divorcio contencioso, lo que implica más tiempo, papeleo, abogados, procuradores, jueces.

Divorcio ante una Notaría o por vía Judicial.

Cuando hemos decidido que el divorcio se lleve a cabo de mutuo acuerdo, podemos optar por cualquiera de estas dos formas: la primera se denomina Vía Judicial y es con la que menos gastos se genera, esto se debe a que los propios cónyuges habiendo contratado a un abogado o procurador, presentan el convenio regulador junto a la demanda de divorcio ante un juzgado ya que la otra forma es a través de la vía Judicial.

Tramitar el divorcio de forma Extrajudicial o un Divorcio Notarial, es una excelente opción si los cónyuges no tienen hijos en común menores, que se hayan emancipado o que posean una capacidad modificada reconocida judicialmente, por lo que la vía judicial no es una opción. En dicha situación, los cónyuges deben apelar a un divorcio decretado de manera judicial y no por la vía notarial.

Con un divorcio ante una notaría se tiene la posibilidad de que se otorgue el mismo día o luego del receso de los tribunales en agosto, pero por la vía judicial se requieren al menos 3 meses de convivencia previa para celebrar un divorcio asistidos por un abogado especialista. En dicha escritura se debe dejar en claro la decisión de separarse y de todos los acuerdos a los que se han llegado para beneficio de todos.

¿Qué hacer ante un divorcio contencioso?

Cuando uno de los cónyuges solicita que se lleve a cabo un divorcio pero el otro no ha dado su consentimiento, es cuando se inicia un divorcio por la vía contenciosa que también debe ir acompañada del acta del convenio regulador que propone el cónyuge que realiza la demanda, el otro cónyuge puede aceptarla, realizar alguna propuesta o añadirle.

Si el juez determina que no se alcanzó ningún acuerdo entre las partes, este procederá a tomar las medidas convenientes para todas las partes y ello incluye a los hijos, liquidación de los bienes económicos, la vivienda familiar, cautelas, entre otros. Dichas medidas podrían ser modificadas en el transcurso del tiempo de acuerdo a las circunstancias a través de lo que se denomina una Modificación de Medida.

Si el divorcio por el que nos hemos inclinado es este, se tomará al menos 6 meses para que se lleven a cabo todos los trámites respectivos y entre ellos la celebración de un juicio, el pago de un abogado por cada uno de los cónyuges, cosas que se pueden evitar si se acude a un divorcio por mutuo acuerdo.

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