Quién paga los costes de un divorcio

Al ver como se avecina el divorcio son muchos los cuestionamientos e inquietudes que surgen, y entre ellas quién paga los costes del divorcio, si cada quien se ocupa de pagar los suyos, si es posible solicitar asistencia jurídica gratuita, lo que va a suceder con el cónyuge que no tiene medios económicos, tan solo por mencionar algunas. 

Una forma sencilla de brindarle respuesta a ello, es comprender la figura de las litis expensas.

Dentro de las cargas económicas que se derivan del matrimonio, cuentan con una especial importancia las litis expensas o, los gastos que se ocasionan por un litigio que llegue a sostener uno de los cónyuges en contra del otro o contra un tercero en beneficio de la familia, considerando que no existe mala fe o temeridad. 

Litis expensas

Se definen como los gastos necesarios causados a uno de los cónyuges en los procesos de separación y divorcio, y que normalmente se refieren a los costes de abogado, procurador, peritos.

Su origen se ubica en la jurisprudencia (las sentencias de los tribunales), y en concreto en situaciones que guardan relación con el deber de alimentos de los cónyuges, con lo que se pretendía facilitar que la mujer pudiera litigar en procesos contra su propio marido, o contra terceras personas siempre que fuera en beneficio de la  familia.

Las litis expensas suponen un derecho del cónyuge que carezca de recursos suficientes, y además esta regulado en el artículo 1318 del Código Civil. El párrafo tercero de dicho artículo, establece lo siguiente:

Cuando un cónyuge carezca de bienes propios suficientes, los gastos necesarios causados en litigios que sostenga contra el otro cónyuge sin mediar mala fe o temeridad, o contra tercero si redundan en provecho de la familia, serán a cargo del caudal común y, faltando éste, se sufragará a costa de los bienes propios del otro cónyuge cuando la posición económica de éste impida al primero, por imperativo de la Ley de Enjuiciamiento Civil, la obtención del beneficio de justicia gratuita”. 

¿Se debe acudir a las litis expensas o bien, a la asistencia jurídica gratuita?

De acuerdo a lo establecido en la Sección 1º del Tribunal Supremo en su sentencia de fecha 2 de abril de 2012: .

«El art. 1318.3 CC contiene una redacción poco clara que, además, debe complementarse con el art. 3.3 de la Ley 1/1996, de 10 enero, de asistencia jurídica gratuita, que establece que los medios económicos del solicitante de justicia gratuita serán valorados individualmente, cuando dicho solicitante acredite la existencia de intereses familiares contrapuestos en el litigio para el que se solicita la asistencia».

De la interpretación de los Arts. 1318.3 CC y el 3.3 de la Ley 1/1996, se llega a las siguientes conclusiones en referente a la aplicación del beneficio en el caso de que un cónyuge litiga en contra del otro:

1º En primer lugar, los gastos que el cónyuge acredite para seguir un litigio que sostenga contra el otro cónyuge, deben ser costeados por el caudal común.

2º A falta de caudal común, el cónyuge que no tenga bienes propios debe acudir al beneficio de la justicia gratuita, porque solo hay derecho a litis expensas a costa del otro cónyuge cuando la posición de éste impida al litigante obtener el beneficio y a la vista de lo que dispone el art. 3.3 Ley 1/1996.

En este caso la existencia de intereses familiares contrapuestos permite la valoración individual de los medios económicos del litigante, por lo que la posición económica del cónyuge «rico» no va a impedir la obtención del beneficio de la justicia gratuita.

3º Subsidiariamente, cuando ello no sea posible, deberá aplicarse la última parte del art. 1318.3 CC de modo que los gastos judiciales se «sufragará a costa de los bienes del otro cónyuge».

Es en este momento en que interviene la previsión del art. 36.4 de la Ley 1/1996, que prevé la coexistencia de las litisexpensas y del beneficio de justicia gratuita.

El artículo 36 de la Ley 1/1996, de asistencia jurídica gratuita, recoge en sus apartados 4 y 5 lo siguiente:

«4. Cuando se reconozca el derecho a asistencia jurídica gratuita para procesos en los que proceda la petición de «litis expensas» y éstas fueren concedidas en resolución firme a favor de la parte que litiga con el reconocimiento del derecho a asistencia jurídica gratuita, el Letrado y procurador intervinientes podrán exigir a ésta el pago de sus honorarios, hasta el importe total de la partida aprobada judicialmente para este concepto.

5. Obtenido el pago por los profesionales designados de oficio conforme a las reglas contempladas en los apartados anteriores, estarán obligados a devolver las cantidades eventualmente percibidas con cargo a fondos públicos por su intervención en el proceso».

Así, a modo de conclusión señalar que el Tribunal Supremo incide en que solo hay derecho a las “litis expensas” con cargo a los bienes privativos del otro cónyuge cuando la posición de éste impida al litigante solicitar el beneficio de justicia gratuita.

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